10 años después, el trabajo que desempeñó el equipo de Protección Civil de la Junta de Castilla y León en aquel desastre se sigue recordando como lo que fue, todo un ejemplo de organización y coordinación a nivel técnico y humano.
La movilización comenzó a mediados de diciembre de aquel 2002. A Castilla y León se le asignó la playa de Carnota, entre las rías de Muros y Corcubión.
Los primeros en llegar al término de Lira, tuvieron que hacer incluso este camino para poder acceder a la playa de Susiños. Castilla y León desplegó un dispositivo de intervención modélico.
El operativo de medios técnicos y personales fue además un espejo en el que se miraron otras Comunidades Autónomas.
Para el recuerdo quedará la fuente que varios técnicos rehabilitaron con el lema de la Comunidad y el agradecimiento del ayuntamiento local que reconoció su sacrificio y su esfuerzo.