En la retina de muchos estará la negra imagen de la playa de Susiños, en el Concello de Carnota, A Coruña. Un amplio equipo de Protección Civil de la Junta montó allí su campamento de trabajo. Cientos de voluntarios de Castilla y León se volcaron con la causa.
Diez años después la vemos así, recuperada del desastre y prácticamente libre de residuos contaminantes. Ahora el mar viene transparente y los pescadores faenan tranquilos. Entonces, los voluntarios tuvieron que soportar día tras día una imagen dantesca. Los trabajos de recuperación fueron tan exigentes como eficaces.
Hoy, aquí el olor es a salitre y a arena pura, pero nadie se olvida que en aquel momento las arremetidas del petróleo continuó azotando durante meses.