La vivienda industrializada gana peso en Castilla y León como una alternativa para ampliar el parque residencial y atraer población a la comunidad. Se trata de una forma distinta de construir, en la que parte del proceso se traslada a la fábrica, lo que permite acortar plazos y agilizar la entrega frente a la edificación tradicional. El ritmo de implantación es superior al previsto en 2023 y se enmarca dentro del proyecto estratégico para la recuperación y transformación económica, que contempla una inversión de 1.300 millones de euros para alcanzar 20.000 viviendas anuales en un plazo de diez años.
Desde AEICE, el clúster de la construcción de Castilla y León, reclaman a la Junta de Castilla y León ayudas específicas que acompañen a las empresas del sector en el reto que supone la industrialización de la vivienda.
Uno de los proyectos más destacados es el del Grupo Avintia en el polígono de Vicolozano, en Ávila. Esta planta permitirá fabricar más de 5.000 viviendas al año, una parte de las cuales se destinarán al parque público de vivienda de Castilla y León.
Un modelo que gana terreno y que se perfila como una de las claves para responder a las necesidades de vivienda en la comunidad en los próximos años.