La modernización del sector lácteo no solo depende del esfuerzo diario, sino de la implementación de modelos de gestión eficientes. Lucía, una joven ganadera de Lugo, ha dado un giro a su carrera profesional tras participar en el Programa Cultiva, una iniciativa del Ministerio de Agricultura que fomenta el intercambio de conocimientos. Durante su estancia en una explotación modelo en Villanueva de Duero, Valladolid, Lucía ha podido contrastar su modelo familiar con una estructura de mayor escala gestionada por Ángel.
El aprendizaje principal se centra en la tecnificación y la optimización del tiempo. La granja vallisoletana utiliza robots de ordeño y sistemas automatizados de alimentación que reducen drásticamente la carga de trabajo manual. Según explica Ángel, este crecimiento permite diluir costes y, sobre todo, ganar calidad de vida para los trabajadores. Lucía regresa a Galicia con una nueva visión empresarial, decidida a implementar mejoras en el bienestar animal y en la organización de tareas para lograr una ganadería más sostenible y menos sacrificada.