Se cumple un año de la imposición de los primeros aranceles de Trump al aluminio y al acero. Pese a que estas medidas llevan diez meses en vigor para España, las exportaciones de Castilla y León a EE. UU. han crecido un 20%. Este incremento se concentró especialmente entre abril y junio, periodo en el que las empresas completaron contratos preexistentes.
Desigualdad en el impacto comercial
Aunque el temor inicial era elevado, la situación actual es de relativa tranquilidad. No obstante, el éxito no es uniforme. Mientras el sector de los bienes de equipo disparó sus ingresos casi un 80%, otras industrias como la del neumático han visto caer sus ventas.
Resiliencia y diversificación
La capacidad de reacción ha dependido del tamaño de la compañía. Las grandes empresas han resistido mejor, mientras que las pymes con menor diversificación han sufrido las mayores pérdidas. La lección principal de este año de tensiones comerciales es la necesidad de no concentrar todos los activos en un solo mercado. Además, se estima que el coste real de los aranceles lo está pagando el consumidor e importador estadounidense, quienes asumen casi la totalidad del gravamen.