El IPC no refleja el gasto real de los hogares al excluir la vivienda

Un nuevo índice que mida la totalidad del coste de vida permitiría una mejor recuperación del poder adquisitivo

Óscar García

La media de gasto familiar en España asciende a 34.000 euros al año, de los cuales un tercio se dedica a la vivienda. Aunque es el gasto más importante de los hogares, su peso en el IPC es limitado, ya que el indicador solo incluye las rentas de alquiler y excluye los costes de la vivienda en propiedad.

El problema de la medición actual

Para que un trabajador mantenga su poder adquisitivo, si el IPC sube un 5%, su sueldo debería aumentar en la misma proporción. No obstante, al no incluirse todos los gastos habitacionales, el IPC no refleja el aumento del coste de la vida real. El sistema actual considera la vivienda más como una inversión que como un bien de consumo diario.

La solución planteada pasa por elaborar un indicador que mida la capacidad de gasto real, teniendo en cuenta el binomio salario y vivienda. Solo así se lograría que las actualizaciones de ingresos hagan frente a las necesidades económicas actuales, garantizando una recuperación económica efectiva para las familias.