La labor de los agentes especializados en criminalística es fundamental para la resolución de crímenes. En la actualidad, Castilla y León cuenta con un despliegue de un centenar de efectivos dedicados exclusivamente a este fin, garantizando que el proceso de investigación cumpla con los más altos estándares de rigor.
Uno de los avances más significativos es el uso de dispositivos de grabación en 360 grados. A diferencia de la fotografía convencional, esta técnica permite crear un mapa interactivo del escenario. Sobre este soporte visual, los agentes integran los datos obtenidos durante la inspección técnico-policial, permitiendo que jueces y fiscales "recorran" el lugar con acceso directo a las evidencias halladas.