Alberto Tapia / rtvcyl
No es fácil formar parte de la expedición que dirige el periodista y famoso explorador Miguel de la Quadra-Salcedo. La originalidad en los trabajos presentados por más de 1.500 aspirantes ha sido decisiva para ser uno de los elegidos. El participante segoviano Ignacio González nos ha contado las claves de un buen relato para ser expedicionario del campamento más selecto del mundo hispano.
'Elegí la figura de Francisco de Orellana para demostrar que fue un gran descubridor”, confiesa Nacho, como le llaman cariñosamente sus compañeros de ruta. Para ello, elaboró un trabajo literario en primera persona poniéndose en la piel del mismísimo Orellana y basándose en las hazañas que éste explorador trujillano confesó a un cura momentos antes de morir.
En ese testamento, Nacho defiende a Orellana de los cargos presentados por el conquistador Gonzalo Pizarro, hermano menor del explorador Francisco Pizarro, quien le acusa de traición tras sobrevivir a una travesía por el Amazonas.
Ilusionado, relata varias de las hazañas de los exploradores, de quienes ha podido seguir su pista en Perú durante 16 días. De aquel país le sorprendió “lo radicalmente diferente que es al nuestro”, por lo que ha regresado con la mochila cargada de valores. Confiesa que ha aprendido a racionalizar el agua, un bien tremendamente escaso en aquellas tierras del país andino. “Cuando regrese a Segovia, creo que no estaré tanto tiempo en la ducha, aquí he aprendido que con un poco de agua basta”.
Cierto es que Nacho partía con ventaja en esta expedición, ya que sus dos hermanos mayores también participaron en las aventuras de 2005 y 2008, por lo que llegaba a Perú sobradamente concienciado de lo duras que son a veces las marchas. En ningún momento se le ha pasado por la cabeza abandonar, se siente preparado y le encantan las caminatas, pese a la dificultad de los trazados.
Este martes 5 de julio ha sido un día más relajado en el campamento. Después de visitar el Museo de Ciencias Naturales y el Museo Naval, los expedicionarios han vuelto al complejo de tiendas de campaña instaladas en el Canal de Isabel II. La tarde ha servido para descansar y recargar pilas para las próximas excursiones. De nuevo hay que madrugar, ésta vez para descubrir los tesoros naturales que esconde el Parque Natural de Urbasa-Andía, en Navarra. Comienza la verdadera expedición por España...