La cuesta de enero parece ser este año algo más ligera, al menos sobre el papel. Según los datos del IPC adelantado facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los precios han registrado un descenso motivado principalmente por el abaratamiento de los carburantes y la electricidad. En términos interanuales, los productos básicos han costado de media 50 céntimos menos que en enero del año pasado.
A pie de calle, la percepción es dispar. Mientras algunos consumidores afirman no notar apenas el alivio, los datos estadísticos confirman que la cesta de la compra es hoy 40 céntimos más barata que en diciembre. Productos como el marisco, que alcanzó precios prohibitivos durante las fiestas, lideran la bajada.
Ante la volatilidad de los precios, los ciudadanos optan por la eficiencia: se compra menos cantidad, se comparan establecimientos y se recupera el hábito de acudir al mercado tradicional para intentar cuadrar el presupuesto familiar.