Históricamente, la ciencia ha sido un terreno donde la bata y el laboratorio estaban ligados casi exclusivamente a los hombres. Es lo que se conoce como el Efecto Matilda, un fenómeno que describe la falta de reconocimiento de las mujeres científicas. "Si Einstein hubiera nacido mujer, probablemente hoy no sabríamos quién es", se suele afirmar para ilustrar esta realidad.
Aunque la situación ha evolucionado, Marta Santos, investigadora en la Universidad de Cambridge, señala que la brecha no se ha cerrado del todo:
"Aunque en la actualidad las mujeres tienen mayor presencia, la desigualdad todavía existe".
El objetivo actual es que las niñas de hoy no encuentren barreras para ser las investigadoras del mañana. Desde el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Castilla y León, Montse Amor destaca que hoy las niñas ya sueñan con ser matemáticas o físicas, rompiendo con los estereotipos tradicionales.