César García, natural de Adrados (Segovia), ha unido su pasión infantil con la formación académica en ingeniería agronómica para liderar una explotación que define como un "laboratorio de conocimiento". Pese a las dificultades del mercado, donde el profesional no fija los precios de compra ni de venta, García apuesta por la innovación técnica.
La revolución de la siembra directa
Desde hace ocho años, el agricultor practica la siembra directa, una técnica que ha transformado su modelo de negocio:
- Productividad: Mantiene rendimientos similares a los de la agricultura convencional.
- Eficiencia: Significativo ahorro en tiempo y costes operativos.
- Sostenibilidad: Recuperación de la microbiología del suelo y freno a la erosión.
"Mi prioridad es el suelo, es el patrimonio más importante que tengo. Prefiero invertir en el suelo que en un tractor caro".
Resistencia ante las inclemencias
La eficacia del sistema se ha hecho evidente tras las intensas lluvias de este año en Segovia. Mientras que el laboreo convencional sufre problemas de barros y hundimiento de maquinaria, las parcelas de García permiten el tránsito casi constante. El suelo, tratado como un organismo vivo, drena con mayor eficacia, protegiendo el desarrollo radicular de los cultivos.