España cierra un intenso ciclo de cuatro elecciones en menos de cinco meses. Tras los resultados en Andalucía, que confirman la dinámica de pactos obligatorios, el panorama político concede una tregua de un año hasta las municipales. La ciudadanía exige ahora mensajes moderados y gestión real, un reto complejo para los ministros que abandonarán el Gobierno central para competir en los próximos comicios autonómicos.