El sector agrario vuelve a enfrentar una situación crítica debido a las condiciones meteorológicas. Con territorios anegados donde es imposible aplicar nitratos y las siembras bajo riesgo de pérdida total, los seguros agrarios surgen como la principal herramienta de tranquilidad para los profesionales del campo.
Juan Escribano, responsable de seguros de Asaja Salamanca, explica que estos sistemas permiten "garantizar una producción mínima de cada parcela". La valoración del perjuicio se realiza basándose en los rendimientos históricos vinculados al DNI del agricultor y la evolución del cultivo hasta el final de la campaña.
Ante la incertidumbre meteorológica, José Ignacio García Barasoain, director territorial de Agroseguro en Castilla y León, recomienda esperar a que las fincas sean accesibles para realizar una valoración real antes de tramitar el parte.
Coberturas y siniestralidad
Aunque la mayoría de las pólizas ofrecen una cobertura de hasta el 70 % de la producción, existe un desequilibrio en las contingencias aseguradas:
-
Riesgos frecuentes: El pedrisco y la sequía concentran la mayoría de las indemnizaciones. En Castilla y León, más del 90 % de los pagos derivan del pedrisco.
-
Riesgos infravalorados: Las riadas son una contingencia que, pese a su impacto actual, se asegura con poca frecuencia.
Por provincias, Soria, Burgos, León y Valladolid lideran la contratación de estos seguros, mientras que Salamanca y Ávila se sitúan a la cola de la comunidad.