Los perros que forman parte de los cuerpos y fuerzas de seguridad desempeñan un papel esencial en la protección de la ciudadanía. Durante años entrenan y trabajan al servicio de la sociedad, pero cuando dejan de ser aptos para el servicio activo comienza una etapa completamente diferente: la jubilación.
Es el caso de Silver, que siempre será una perra de la Policía Nacional. Durante nueve años ha estado operativa como perra de trabajo. “Ha estado nueve años operativa. Es una perra de raza pastor alemán que, en concreto, ha estado en el área de Fronteras, de localización de personas”, explica Javier Romo, portavoz de la Policía Nacional en Ávila.
Tras dedicar gran parte de su vida a la seguridad, Silver ha encontrado ahora un nuevo hogar con una familia abulense. La jubilación de estos animales suele producirse entre los seis y los ocho años, aunque hay excepciones. “Se jubilan alrededor de los seis u ocho años. Silver, por ejemplo, se jubiló a los nueve, porque estaba bien físicamente. Y luego hay perros que no han sido aptos en su formación como perros policía por temas veterinarios”, señala Sofía Muñoz, agente de Seguridad Ciudadana de Radiopatrullas.
En los casos en los que la retirada llega antes, el objetivo sigue siendo el mismo: garantizar el bienestar del animal. Siempre que es posible, se prioriza que el perro continúe viviendo con quien ha sido su guía durante años. Cuando eso no puede ocurrir, se activa un recurso alternativo. “Entra en juego el programa Adopta K9. Es una asociación formada por miembros de las Fuerzas Armadas y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. Nos dedicamos a buscar familia a esos perros que no se pueden quedar con su guía”, explica Muñoz.
El proceso de adopción, aseguran, es cuidadoso y sencillo, pensado para que el animal se adapte a su nueva vida. “Tenemos un formulario con un montón de preguntas sobre su vida privada, dónde viven, si tienen niños, experiencia con perros…”.
Una segunda oportunidad para estos perros que, tras dedicar los mejores años de su vida a protegernos, solo necesitan ahora un hogar tranquilo y mucho cariño.