La inestabilidad internacional vuelve a golpear al sector primario. En esta ocasión, la guerra en Irán ha provocado un bloqueo indirecto en el estrecho de Ormuz, vía por la que transita el 40% de los fertilizantes destinados a Europa. Esta situación ha disparado los costes: en apenas diez días, el litro de gasóleo agrícola se ha encarecido casi 50 céntimos.
Un impacto millonario
Según Lorenzo Rivera, secretario general de COAG Castilla y León, la factura para los agricultores de la comunidad podría aumentar en 35 millones de euros solo durante el mes de marzo, periodo en el que se consumen unos 70 millones de litros de combustible.
Las organizaciones profesionales agrarias (OPAs) han sido tajantes al señalar a las compañías energéticas: "La avaricia de las petroleras ha encarecido el precio del combustible un 50% desde febrero", denuncia Donaciano Dujo, presidente de ASAJA Castilla y León.
Por su parte, Jesús Manuel González Palacín (UCCL) urge a regular el mercado para evitar que se haga "el agosto" con un sector estratégico.
Exigencia de medidas políticas
El sector no solo señala a las petroleras, sino también a la esfera política. Aurelio González, secretario general de UPA Castilla y León, ha criticado duramente la inacción legislativa:
"Hay unos partidos políticos que se han opuesto a que se saque una normativa que evite que se pueda especular cuando haya una crisis".
Ante esta situación, las organizaciones agrarias (ASAJA, UCCL, UPA y COAG) han confirmado las siguientes medidas:
- Denuncia formal: Solicitarán a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) una vigilancia exhaustiva sobre las petroleras para evitar abusos.
- Movilizaciones: Continuarán las protestas para visibilizar que los costes de producción ya suponen una parte crítica del valor de la producción agrícola.