Treinta abogados integran el turno de oficio penitenciario en Valladolid para garantizar la asistencia legal de las personas privadas de libertad. Cada viernes por la tarde, dos letrados acuden a la cárcel de Villanubla para atender las consultas de una veintena de internos sobre su vida en el centro y el desarrollo de sus condenas.
El servicio aborda cuestiones administrativas y disciplinarias internas, al margen del proceso penal que motivó la condena. Entre las gestiones habituales figuran la calificación de grados, la solicitud de permisos ordinarios o la defensa ante expedientes sancionadores promovidos por la dirección del centro penitenciario.
Además del asesoramiento estrictamente penitenciario, la labor incluye la orientación en trámites civiles como la inscripción en el registro de parejas de hecho, la tramitación de enlaces matrimoniales o la preparación para el acceso al mercado laboral ante la concesión del tercer grado.
La prestación de esta asistencia se enfrenta a limitaciones materiales como la falta de intérpretes en los centros penitenciarios o la escasa compensación económica, que apenas cubre los desplazamientos, configurándolo como un servicio predominantemente vocacional.