El sector textil de Castilla y León consolida su posición económica con una red de casi 450 empresas que generan más de 2.300 empleos directos en la comunidad. Este tejido industrial, volcado de manera creciente en el mercado exterior, tiene en la localidad vallisoletana de Tordesillas uno de sus referentes estratégicos más destacados tras casi cuatro décadas de trayectoria continua.
Instalaciones inteligentes y tradición industrial
Desde sus inicios como un modesto negocio familiar enfocado al reparto local de botones en furgoneta hacia pequeñas mercerías, la compañía ha evolucionado hasta levantar una infraestructura industrial de 35.000 metros cuadrados. En sus instalaciones conviven unidades de fabricación, tintorería y logística automatizada con maquinaria histórica de más de dos siglos de antigüedad que sigue plenamente operativa en la cadena de producción.
Cadena de suministro global
La responsable de exportaciones de la firma, Nazaret Borrajo, ha explicado que la actividad abarca desde la elaboración de cremalleras, cordones y flecos hasta la distribución dirigida a confeccionistas, grandes distribuidores y pequeños comercios tradicionales. Asimismo, la representante de la marca ha indicado que la plantilla actual ronda el centenar de trabajadores, apoyados por una filial operativa en China diseñada para elevar su capacidad competitiva internacional.
Estrategia de expansión internacional
Aunque el continente europeo se mantiene como la principal vía de consolidación comercial, la dirección empresarial ha fijado sus próximos objetivos de crecimiento en los mercados americano y asiático. Este despliegue exterior refleja la solidez de una industria local que combina la adaptación tecnológica con la preservación de los procesos de confección tradicionales.