No fue Napoléon el culpable de que en la catedral burgalesa las vidrieras centrales sean de luz blanca. Pasado el siglo SVI la moda del momento, llevó al cabildo a desmontar los vitriales y cambiarlos.
Gracias a un trabajo paciente de investigación conjunta, el proximo año verá la luz una reconstrucción del corpus vitriarum catedralicio. Vidrieras de calidad realizadas en Burgos.
A pesar de que León se lleve la fama merecida, Burgos atesora secretos como el rojo de las vidrieras de las huelgas y el rosetón de la catedral.
Un trabajo de investigación que se espera continúe con el estudio de las obras de arte en vidrio que atesora la provincia.