El phishing, definido como el conjunto de técnicas de suplantación de identidad para obtener rédito económico, se ha consolidado como la estafa informática más común. Tras incidentes de seguridad en compañías como Booking o Basic Fit, los expertos recuerdan que estas empresas están obligadas por ley a advertir a sus clientes sobre la sustracción de sus datos personales.
El papel de la Agencia de Protección de Datos
Si una empresa no informa debidamente o se demora en exceso, el usuario puede acudir a la Agencia Española de Protección de Datos. Aunque los tiempos de resolución pueden ser largos, este trámite garantiza conocer exactamente qué información ha sido comprometida y de qué datos disponen los ciberdelincuentes.
Prevención ante cargos fraudulentos
Desde la OCU se advierte de que, tras un robo de datos, es habitual recibir SMS, llamadas o correos sospechosos en las semanas posteriores. Es fundamental vigilar los movimientos bancarios; en caso de detectar cargos fraudulentos, el consumidor tiene garantizado el reintegro de su dinero, ya que legalmente se encuentra "bastante protegido".