La fiebre del coleccionismo colapsa los quioscos: completar el álbum del Mundial de 2026 cuesta ya hasta 500 euros

El aumento a 48 selecciones eleva la colección de Panini a una cifra récord de 980 cromos y provoca problemas de stock en toda España

Óscar García

Apenas han transcurrido dos semanas desde que rodó el balón en el Mundial de fútbol de 2026, y la fiebre por el torneo ya ha trasladado su epicentro de los estadios a las calles. Niños y adultos protagonizan estos días una intensa búsqueda en quioscos y plazas con un único objetivo: completar la colección oficial de cromos, una tarea que este año se ha convertido en un auténtico desafío logístico y económico. La alta demanda ha tomado por sorpresa a la propia distribuidora, Panini, que ha llegado a quedarse temporalmente sin existencias en diversos puntos de España, dejando los escaparates vacíos durante más de una semana.

Un álbum de dimensiones y costes récord

Las quejas de los aficionados no solo apuntan a la falta de suministro, sino también al drástico incremento en la dificultad y el precio del álbum. El cambio de formato del torneo —que ahora cuenta con 48 selecciones participantes— ha obligado a expandir la colección de los 670 cromos que requería el Mundial de Qatar hace cuatro años hasta los 980 cromos actuales.

A esto se suma el encarecimiento del producto: el precio del sobre ha pasado de costar 1 euro a 1,50 euros (aunque ahora incluye siete cromos en lugar de cinco). En el hipotético e imposible caso de no conseguir ningún cromo repetido, un ciudadano tendría que desembolsar un mínimo de 210 euros; una cifra que la realidad eleva notablemente.

El intercambio en las plazas como alternativa

Ante la imposibilidad de rellenar las páginas recurriendo únicamente a la compra a ciegas, los puntos de encuentro tradicionales de las grandes ciudades para intercambiar cromos repetidos se han masificado. Los expertos del sector estiman que, actualmente, la inversión media real para completar el álbum del Mundial oscila entre los 400 y los 500 euros, consolidando esta edición como una de las más caras de la historia.