ECONOMÍA

Noviembre cerró con 27.767 trabajadores en ERTE en Castilla y León, 5.188 por impedimento y 5.112 por limitación de actividad

El número de trabajadores en expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) cerró el mes de noviembre en 746.900 personas en España, lo que supone 18.487 trabajadores más que en octubre y 40.650 más desde finales de septiembre, según ha informado este miércoles el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

En el caso concreto de Castilla y León el mes cerró con 27.767 trabajadores en ERTE, la mayor parte de ellos en Valladolid, con 6.409, seguida de León (5.377), Salamanca (4.877), Burgos (4.042), Segovia (1.864), Zamora (1.546), Palencia (1.459), Ávila (1.353) y Soria (840).

El decreto de prórroga de los ERTE aprobado a finales de septiembre extendía hasta el 31 de enero de manera automática los procedimientos por fuerza mayor para determinados sectores económicos, y creaba dos figuras, los ERTE de impedimento de la actividad y los ERTE de limitación de actividad, a las que pueden acogerse todas las empresas, con exoneraciones bastante elevadas, que en algunos casos llegan hasta el cien por cien.

En el caso concreto de Castilla y León hay 9.932 afiliados afectados por expedientes de fuerza mayor mientras que 2.657 lo están por otras causas y 5.188 se encuentran en un ERTE de impedimento y 5.112 en un ERTE de limitación de actividad.

Por provincias, la mayor parte de los expedientes por fuerza mayor se han registrado en Valladolid (2.333), seguida de León (1.906), Salamanca (1.805), Burgos (1.469), Segovia (594), Ávila (563), Zamora (525), Palencia (494) y Soria (243).

Respecto a los ERTE por impedimento, 1.367 se computan en Valladolid, 1.154 en León, 757 en Salamanca, 702 en Burgos, 296 en Segovia, 256 en Zamora, 290 en Palencia, 200 en Soria y 166 en Ávila mientras que en los de limitación en concentran en León (1.216), seguida de Valladolid (1.034), Salamanca (923), Burgos (713), Segovia (376), Zamora (340), Palencia (266), Ávila (131) y Soria (113).

El Departamento que dirige José Luis Escrivá ha destacado que esta cifra de 746.900 trabajadores en ERTE "muestra una estabilización respecto a los datos de los meses anteriores, a pesar del incremento de las restricciones administrativas en buena parte de España por la segunda ola de la pandemia".

Asimismo, el Ministerio ha resaltado que esta cifra ha sido compatible con el aumento de afiliación a la Seguridad Social en los últimos meses y que, en comparación con el máximo de trabajadores en ERTE que se alcanzó en abril, los trabajadores en ERTE se han reducido un 80 por ciento.

A lo largo de las últimas semanas, el número de personas protegidas por ERTE se ha mantenido estable en torno a los 700.000 trabajadores. La explicación, según Seguridad Social, es que se ha producido un "trasvase" de los ERTE vigentes antes de la última prórroga a los nuevos esquemas incluidos en la nueva regulación que extendió los ERTE hasta el 31 de enero de 2021.

De esta forma, del total de trabajadores en ERTE con los que se cerró noviembre, 326.296 pertenecen a los 'antiguos' ERTE (12.589 de ellos en Castilla y León), cifra que supone 379.954 trabajadores menos que los que estaban incluidos en estos procedimientos a finales de septiembre, cuando entraron en vigor los nuevos esquemas de protección.

Por su parte, el número de personas incluidas en los nuevos ERTE, con exoneraciones especiales para sectores ultraprotegidos y cobertura para aquellas empresas afectadas por las restricciones administrativas, totalizó 420.604 trabajadores en noviembre, en este caso 15.178 en Castilla y León.

De ellos, 218.380 personas pertenecen a sectores ultraprotegidos (de los que 167.917 corresponden al listado de CNAE acordado con los agentes sociales en septiembre y 50.463 a empresas de su cadena de valor), 79.232 se encuentran en un ERTE de impedimento y 117.064 en un ERTE de limitación de actividad.

En el caso de las nuevas modalidades de ERTE vigentes, a las que pueden acogerse empresas de cualquier sector, se distinguen dos tipos: los ERTE por impedimento de actividad como consecuencia de restricciones adoptadas por las autoridades (por ejemplo, las empresas de ocio nocturno), y los ERTE de limitación de actividad, destinados a las empresas que vean alterada su actividad cuando una autoridad local, autonómica o estatal limite, por ejemplo, los aforos y los horarios.

Los ERTE de limitación de actividad van acompañados de exenciones de cuotas de entre el 70% y el 100%, mientras que los ERTE de impedimento de la actividad contemplan exenciones de entre el 90% y el 100%.