Los diseñadores Esther Noriega y Ángel Iglesias presentaron en Burgos, dentro de la XII edición de la Pasarela de la Moda de Castilla y León, unas colecciones en las que los estampados de flores de ella se enfrentaron a las líneas convencionales de él.
Así, las plumas o sedas de avestruz en vestidos cortos de mujer, protagonizaron la moda de la diseñadora abulense, afincada en Valladolid, que basa su colección para el próximo otoño- invierno en vestidos de mohair, cheviot, jarcard o sedas, en los que destacan las formas y la mezcla de tejidos lisos con estampados rasgadas en relieve.
Los colores elegidos por Noriega son básicamente los tonos pastel. Así, va desde el rosa en sus distintas tonalidades hasta las diversas gamas de grises, azul celeste, berenjena, beige o negro. Colores que se plasman en toda una muestra de trajes de fiesta y abrigos largos, que completan la colección 'Melancolía'. El invierno, especialmente el frío, hace que esta diseñadora juegue con las ropas de abrigo, por lo que en su colección presenta prendas largas con distintos estampados y chaquetas de manga ranglán.
Todo ello, inspirado en la melancolía que aportan las capas, una prenda que envuelve, abraza, abriga y seduce, ya que se complementa con los guantes largos que realzan la elegancia y estilizan la figura femenina.
Si la primera parte de la colección se basa sobre todo en vestido y abrigos, la segunda se centra en prendas de fiesta, que ofrecen una imagen elegante y sofisticada, a través de prendas elaboradas de forma artesanal, en las que convergen piezas exclusivas y únicas. Se trata de vestidos de gama alta en los que se incorporan las plumas de avestruz o se usan faldas globo de diferentes alturas, con tonalidades entre los grises y rosas.
"Es la primera vez en la que no se usa el color rojo ni el verde", explicó Noriega. Además, esta diseñadora creó específicamente para este certamen, un vestido con transparencias con el que cerró el desfile. Una muestra de la imaginación y la capacidad creativa de esta diseñadora que se rige para el 2011 por una idea clara: "Si en el Renacimiento y el Romanticismo la melancolía se interpretaba como la percepción de la fugacidad de las cosas, la moda, por su fugacidad, también es melancolía".
Colección de fondo de armario
Por su parte, el diseñador Ángel Iglesias presentó una colección a la que denominó "de fondo de armario", ya que es arquitectónica y elaborada a base colores invernales- tonos marrones, ciruelas, ocres o azules, mezclados siempre con negro-. Prendas de tejidos “innovadores”, con lanas que se pueden lavar, no se arrugan y además pesan poco, explicó el creador de esta firma. Asimismo, la colección incluyó dos vestidos de novia sin velo, elaborados en negro. Prendas convencionales con un patronaje “muy bien adaptado a la comodidad”, ya que aunque tengan cortes y pliegues, “están basados en las líneas convencionales y pensadas para la comodidad”.