Tribunales de instancia para agilizar la Justicia

Castilla y León implanta 41 órganos que sustituyen a los juzgados unipersonales

Rubén de Vicente
Los juzgados ya no son lo que eran. El año arranca con avances en la implantación de la reforma de la Justicia, que sustituye los juzgados unipersonales por tribunales de instancia. En Castilla y León ya funcionan 41, con las mismas funciones, pero con una organización diferente para intentar agilizar el sistema.
 
Al acudir al edificio de los juzgados de ciudades como Valladolid, los ciudadanos se encuentran ya con el nuevo cartel. Los tribunales de instancia reemplazan a la estructura anterior, en la que cada juez contaba con su propio equipo de funcionarios. Con la reforma, se implantan órganos colegiados, en los que los jueces comparten una oficina común de trabajadores de la Justicia, buscando mayor flexibilidad y eficiencia.
 
“¿Qué ocurre ahora con los tribunales de instancia? Pues que esos equipos pequeños se transforman en una oficina judicial que está dividida en servicios, que son los que van a dar apoyo a todos los jueces de este tribunal de instancia”, explica Manuel Olmedo, secretario de Estado de Justicia.
 
Desde el Ministerio se defiende que este modelo abarata la creación de nuevas plazas judiciales, aunque se reconoce que no soluciona por sí solo el problema de fondo.
“Necesitamos más jueces y ahora con los tribunales de instancia lo vamos a ver todavía más claramente. Pero para poder tener más jueces necesitábamos terminar con esa estructura antigua de los juzgados, porque cada vez que se creaba una plaza había que crear un juzgado entero”, señala Olmedo.
 
Desde Moncloa también se defienden otras medidas, como la estabilización de mil jueces sustitutos, una iniciativa que aún necesita la autorización del Congreso y que el año pasado fue uno de los detonantes de la huelga en el ámbito de la Justicia.