SIRIA

La policia asesina al menos a 17 personas en una manifestación en Deraa

  • La TV oficial asegura que se trataba de 'vándalo infiltrados'.
  • Suníes y kurdos han salido a las calles ha protestar por la dictadura del régimen.

rtvcyl.es

La cifra de muertos por disparos de las fuerzas de seguridad sirias en la localidad de Deraa, en el sur del país, se ha elevado a 17 fallecidos, según han informado fuentes médicas y activistas.

Las fuentes médicas consultadas cuentan con listas que detallan los nombres de los fallecidos en las protestas de este viernes contra el presidente Bashar al Assad, después de que varios testigos aseguraran que las fuerzas de seguridad habían comenzado a disparar indiscriminadamente contra la población.

Por su parte, la TV oficial siria ha transmitido imágenes de lo que, según el medio, son "grupos de vándalos armados" infiltrados en la protesta y que han comenzado a abrir fuego "contra multitudes de ciudadanos, agentes de seguridad y Policía" a la salida de la oración del viernes.

El balance oficial es de dos muertos y decenas de heridos. Los fallecidos son un agente de Policía y el conductor de una ambulancia que transportaba a los heridos al hospital, según la agencia oficial de noticias SANA, que precisa que también hay "decenas de heridos" entre ciudadanos y efectivos de las fuerzas del orden.

Así las cosas, el Ministerio del Interior sirio ha hecho un llamamiento a los ciudadanos pidiéndoles que ofrezcan "refugio a los grupos armados que dispararon contra los ciudadanos y la Policía" y que reporten "de forma inmediata a las autoridades competentes sobre cualquier tipo de información disponible", añade SANA.

Los manifestantes antigubernamentales han prendido fuego contra una oficina del partido gobernante Baaz y han destruido una estatua de piedra de Basil al Assad, hermano fallecido del presidente Bashar al Assad, en la ciudad de Deraa, en el sur del país, según testigos.

"La estatua de Basil al Assad es solo una pila de piedras", ha señalado un testigo a Reuters desde Deraa, en referencia al hermano mayor del presidente, muerto en un accidente de tráfico en 1994 y que se preveía que sucedería a su padre, el entonces presidente Hafez al Assad. "Los manifestantes también han prendido fuego a una oficina del Baaz en la zona de Mahatta", ha añadido.

DAMASCO

Por otra parte, en Damasco, las fuerzas de seguridad han atacado con porras a manifestantes suníes a su salida de una mezquita de la capital, según testigos. En Siria, la minoría alauí, a la que pertenece Al Assad, detenta el poder si bien la mayoría de la población es suní.

"Era difícil saber quién era quién porque las fuerzas de seguridad no vestían uniformes", ha relatado a Reuters el testigo, un occidental que reside cerca de la mezquita Rifai, en el distrito de Kfar Souseh, de la capital.

Previamente, se han escuchado disparos de armas automáticas durante una protesta a favor de la democracia en el barrio de Harasta, en Damasco, que ha sido reprimida por las fuerzas de seguridad sirias, según activistas de la oposición.

Según estos, se han cortado las telecomunicaciones en este barrio que se ha convertido en el epicentro de la oposición suní contra el régimen de la minoría alauí que gobierna el país en la capital.

Asimismo, en la ciudad central de Homs, predominantemente suní, cientos de personas se han echado a las calles tras la oración del viernes reclamando más libertad, según los residentes, tan solo un día después de que el presidente destituyera al gobernado de la provincia del mismo nombre con el fin de rebajar la tensión.

PROTESTAS KURDAS

También se han producido protestas contra el partido gobernante, el Baaz, en las zonas kurdas del este del país, según han informado activistas kurdos, un día después de que Al Assad ofreciera la nacionalidad siria a algunos kurdos.

"El gesto de la ciudadanía sólo ha ayudado a encender las calles. La causa kurda es por la democracia, la libertad y la identidad cultural", ha explicado Hassan Kamel, miembro del Partido Democrático Kurdo de Siria, en declaraciones a Reuters.

Activistas y testigos han indicado que miles de personas, principalmente jóvenes kurdos, han marchado en la ciudad de Qamishli (noreste), al grito de "ni kurdo, ni árabe, el pueblo sirio es uno". "Saludamos a los mártires de Deraa", corearon, además de reclamar libertad para los miles de presos políticos del país, muchos de ellos kurdos.

También ha habido protestas en las localidades de Amouda, cerca de Qamishli, y en Derabasiyeh, en la frontera con Turquía, según los activistas. Mohamad Ismail, una importante figura kurda, ha señalado a Reuters desde Qamishli que la reunión mantenida esta semana por Al Assad con miembros de las tribus kurdas ha contribuido a incendiar los ánimos.

"Las autoridades están intentando reducir la nación kurda a un puñado de tribus. La respuesta de la calle es un rotundo 'no'", ha afirmado Ismail, señalando que el eslogan de las protestas es "las tribus no representan al movimiento kurdo".

"Los kurdos forman parte del pueblo sirio. No detendrán la lucha con sus hermanos árabes contra el régimen para que levante las leyes de emergencia. No se dejarán engañar por la llamada ley antiterrorista en ciernes", ha asegurado Massud Akko, un activista kurdo exiliado en Noruega.

Según Akko, la calle kurda no se calmará hasta que Siria en su conjunto goce de libertad de expresión y reunión y el monopolio del poder que ostenta el partido Baaz llegue a su fin.

Al Assad promulgó el jueves un decreto en virtud del cual se concede la nacionalidad siria a aquellas personas inscritas en el registro de extranjeros en la región de Hasaka, donde vive principalmente la minoría kurda del país. La decisión se produjo después de que el presidente ordenara la semana pasada la revisión del censo de 1962 en esta región, donde se estima que unos 150.000 kurdos vieron denegada entonces la ciudadanía siria.