Dar una nueva vida en el pinar cuando otra se apaga. Esa es la propuesta de Recordarmiarbol.com, una iniciativa que ofrece una alternativa diferente a los cementerios tradicionales. “Integrar las cenizas del ser querido en una urna biodegradable sobre la cual vamos a plantar un pino albar de tres años, que por supuesto proporcionamos nosotros”, explica Henar de Álvaro, fundadora de Recordarmiarbol.
Cada árbol se convierte en un lugar de recuerdo accesible para las familias en cualquier momento. “Después enviamos una foto con la localización exacta de este árbol para que los familiares puedan venir. Respetamos las creencias religiosas o no religiosas de cada uno y, sobre todo, las personas que nos contactan son de Madrid, de Segovia y de Valladolid”.
La plantación se realiza siguiendo los ciclos naturales. Solo puede llevarse a cabo entre septiembre y mayo. Durante el verano, el espacio permanece cerrado al público, aunque los cuidados continúan. “A partir de septiembre y hasta mayo plantamos; durante todo el verano estamos cerrados y lo único que hacemos es regar”, concreta Javier Fonseca, fundador Recordarmiarbol.
El proyecto se presenta como una opción con una clara visión medioambiental, al tratarse de una propuesta más ecológica y económica. “Además de ser mucho más ecológico, es mucho más económico. Hacer un ataúd supone la tala de dos árboles. Creemos que es una manera de llevar la sostenibilidad hasta el final, hasta el momento de la despedida. Es algo muy bonito”.
En Coca, este espacio se configura así como un lugar de recuerdo, renovación y naturaleza, donde la despedida adopta una forma diferente.