Los riesgos de las tarjetas 'revolving' de crédito

Cada vez son más los clientes que acuden a los tribunales

Rubén Hernández
Cuotas mensuales muy bajas y facilidades para conseguirlas. Ese es el principal reclamo de las denominadas tarjetas de crédito revolving. Sin embargo, sus elevados intereses, que suelen superar el 20%, pueden hacer que la deuda se prolongue durante años.
 
Un electrodoméstico, un mueble o una compra cotidiana. En el momento de pagar, muchos establecimientos ofrecen una tarjeta que, aunque no siempre se presenta como tal, funciona bajo el sistema revolving. “Todo son ventajas. Una cuota mensual baja”, explica Antonio Castro, responsable legal de Don Recuperador.
 
Ese es el gancho. Pero detrás de esa aparente comodidad, el cliente no solo devuelve el importe financiado. “Paga intereses, comisiones y una prima de seguro”, señala Castro. Como las cuotas mensuales son reducidas, gran parte del pago se destina a cubrir intereses, lo que provoca que la deuda pendiente apenas disminuya. “El cliente paga, paga y no deja de pagar”.
 
Según explica el responsable legal, esta información no siempre se detalla con claridad en el momento de la firma. Esa falta de transparencia es, precisamente, el principal argumento en los tribunales. “Ahora mismo la mayoría de los casos se ganan por falta de transparencia, aunque si el tipo es muy elevado podría considerarse usura”.
 
Las demandas relacionadas con tarjetas revolving no dejan de aumentar. Solo en este despacho, el año pasado se tramitaron 5.000 casos. “Un 99% de los casos” terminan con resolución favorable al cliente, lo que implica que recupera parte del dinero abonado.
 
Un sistema de financiación que, bajo la apariencia de facilidad y flexibilidad, puede convertirse en una carga económica difícil de cancelar.