REPORTAJE | SURCOS

El exceso de lluvia asfixia al campo y obliga a cambiar cultivos

La humedad impide las siembras de cereal y amenaza la sanidad de las plantas por el mal desarrollo de las raíces y la aparición de plagas

Cristina Carro

La situación en el campo de Castilla y León empieza a ser dramática. Las lluvias persistentes desde el mes de diciembre están pasando factura a unos agricultores que ya no pueden más. "Lo primero que haces es abrir la persiana, mirar al cielo y preguntar qué nos tocará hoy", confiesan los profesionales, ante un exceso de agua que afecta directamente al ánimo y a la planificación de la campaña.

Cultivos bloqueados y cambios de estrategia 

El exceso de pluviometría ha generado un cruce de cultivos crítico. Mientras en el regadío aún quedan parcelas de maíz por cosechar, en el secano la siembra de cereal se ha vuelto imposible en muchas zonas.

  • Patatas: Una vez que puedan arrancarse habrá problemas en la conservación.

  • Remolacha: Pendiente de ser molturada a la espera de que las máquinas puedan entrar en las fincas.

  • Cereal de secano: Serán muchas las hectáreas de trigo o cebada que no puedan sembrarse, lo que podría aumentar la superficie que se sembrará durante la primavera de girasol. Además, en el cereal que ya está sembrado hay que estar pendiente de la proliferación de plagas y enfermedades.

Un problema de raíz

Los expertos advierten de que el daño no es solo inmediato. La planta está desarrollando sus raíces en la parte superficial debido a la abundancia de agua.

"A la larga, cuando llegue el calor y la planta necesite agua a mayor profundidad, no tendrá capacidad de absorción porque no ha desarrollado raíz", advierten los técnicos.

A esto se suma la imposibilidad de aplicar el abonado de cobertera y el nitrógeno necesario tras una campaña anterior muy exigente, lo que debilitará el desarrollo de los cultivos cuando suban las temperaturas.