Expertos en virología abogan en Valladolid por la prevención internacional frente a las infecciones emergentes

Investigadores del CSIC y del IBGM alertan sobre el desafío de la resistencia a los antibióticos y defienden el enfoque 'One Health' para anticiparse a futuros brotes globales

Estefanía Ureña

Valladolid ha reunido en una jornada especializada a destacados investigadores en el ámbito de la virología y la salud pública para abordar las lecciones aprendidas tras la crisis del coronavirus. Los especialistas han coincidido en que, aunque la aparición de nuevos brotes virales resulta inevitable debido al estilo de vida actual, la comunidad científica e institucional se encuentra hoy mejor preparada para coordinar respuestas rápidas que impidan la propagación a gran escala.

Movilidad global y concentración urbana como factores de riesgo

Durante la cita, los expertos han señalado que la alta densidad de población en las ciudades y la intensidad de los desplazamientos internacionales —ya sea por ocio, negocios o migraciones— facilitan el avance de enfermedades emergentes. Ante este escenario, los virólogos recalcan la necesidad de mantener inversiones sostenidas en ciencia y fortalecer la cooperación internacional para frenar las alertas sanitarias en su fase inicial.

El desafío crítico de la resistencia a los antibióticos

Uno de los puntos de mayor preocupación manifestados durante el encuentro se centra en el crecimiento de las bacterias resistentes a los tratamientos convencionales. Las proyecciones epidemiológicas advierten de que la mortalidad asociada a las superbacterias podría equipararse en las próximas décadas a la de patologías de gran impacto como el cáncer, lo que exige reforzar tanto la investigación de nuevas moléculas como las campañas de vacunación para mantener la calidad de vida en poblaciones envejecidas.

Una sola salud: la estrategia 'One Health'

Para dar respuesta de forma integral a estas amenazas, el sector científico aboga por la implantación definitiva del enfoque 'One Health' (Una sola salud). Esta metodología interdisciplinar interconecta de forma directa la salud humana, la sanidad animal y la preservación del medio ambiente como pilar fundamental para prever y neutralizar cualquier riesgo biológico futuro.