La peligrosidad de misiones internacionales como la de Irak, donde España ha completado recientemente la evacuación de sus efectivos ante el deterioro de la seguridad, ha reabierto el debate sobre las condiciones laborales de los militares. Sin embargo, el plan del Gobierno para declarar la labor castrense como "profesión de riesgo" nace con una grieta administrativa.
Discriminación en las misiones
Iñaki Unibaso, portavoz de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME), califica la situación de incomprensible: "Es impensable que podamos ir a una misión y que existan dos personas que, por su distinta edad o año de acceso, estén cotizando en dos regímenes distintos y tengan distinta consideración".
Propuesta de "pasarela"
Ante el riesgo de que 64.000 militares queden excluidos de las bonificaciones y el derecho a jubilación anticipada, las asociaciones proponen alternativas. "Creemos que puede haber herramientas que lo hagan factible o una pasarela en la que cada uno, de manera individual, evalúe si le merece la pena pasar de un régimen a otro", señalan desde el colectivo.
Por el momento, el plan debe pasar por el Consejo de Ministros y el Congreso, mientras los Ministerios, según las asociaciones, se han limitado a "tomar nota" de sus quejas.