La guerra en Oriente Medio ha provocado un colapso logístico que afecta directamente al sector agrario de Castilla y León. Actualmente, unos 240.000 contenedores y cientos de barcos se encuentran atrapados en el estrecho de Ormuz, impidiendo que el forraje de la comunidad llegue a los países del Golfo Pérsico. Este mercado es crítico, ya que Castilla y León exporta el 50% de su producción de alfalfa a esta zona.
Parálisis en las navieras
Felipe González, gerente de Cofocyl, advierte de que se han paralizado todas las cargas. Las navieras no permiten realizar bookings ni ofrecen fechas para retomar el servicio. Los contenedores que ya estaban en tránsito han tenido que ser desviados a puertos alternativos en Omán y la India.
Riesgo de suministro
Aunque las granjas en Arabia Saudí o Emiratos Árabes cuentan con reservas temporales, el suministro es vital. Al ser rumiantes, el forraje es un alimento fundamental para las vacas; sin él, la viabilidad de las granjas peligra. España produce anualmente más de un millón de toneladas de forraje y, aunque la crisis actual es grave, el sector teme que el bloqueo se prolongue hasta la campaña de verano (junio-julio), lo que supondría un problema estructural mayor.