La política también se ha visto arrollada por la inteligencia artificial a través de la desinformación y otros riesgos, aunque también ofrece muchos beneficios útiles para los partidos.
La IA humaniza las campañas políticas porque permite enfocarlas al individuo; así lo explica la profesora de la Universidad de Valladolid, Raquel Quevedo. Pero desde Castilla y León y el resto de España, su aplicación a las campañas electorales lleva mucho retraso en comparación con países como Estados Unidos.