La temporada de polen comienza con fuerza este año, marcada por las condiciones meteorológicas de los meses previos. Los expertos señalan que las intensas lluvias registradas durante el otoño han favorecido un crecimiento mayor del césped, lo que se traduce directamente en una polinización de gramíneas más severa.
Principales alérgenos y síntomas
Según explica Rosa Blanco, alergóloga del Hospital de Segovia, aunque existen diversos tipos de polen, los que generan mayores complicaciones en los pacientes son las gramíneas, el olivo y el plátano de sombra. Estos niveles elevados provocan una reacción inmediata que se manifiesta en picor de ojos, lagrimeo constante, estornudos y diversos síntomas respiratorios relacionados con la nariz y el moqueo.
Nuevos perfiles de pacientes
Aunque tradicionalmente la alergia se asocia a los segmentos más jóvenes de la población —donde se diagnostican la mayoría de los casos nuevos—, los especialistas advierten de un cambio de tendencia.
Actualmente, es cada vez más común que personas de entre 50 y 60 años comiencen a desarrollar sensibilidad al polen por primera vez. Como medida de prevención, más allá del tratamiento farmacológico, se recomienda evitar las zonas con alta densidad de vegetación durante los picos de polinización.