Las vacaciones también se resienten por el aumento del coste de la vida. Ocho de cada diez castellanos y leoneses modificarán este verano sus planes. Muchos reducirán los días de descanso y otros optarán por destinos más económicos.
Reducir la duración de las vacaciones o cambiar el destino son algunas de las soluciones. Otra pasa por organizar el viaje con más tiempo para abaratar costes. “Hay que hacerlo con tiempo, porque si no lo gestionas con tiempo, pues te pilla el toro. Sale más caro y todo peor. Y las prisas no son buenas”, explica un ciudadano.
Pero al factor económico se suma otro problema cada vez más habitual: la dificultad para desconectar del trabajo durante las vacaciones. “El continuo uso de las herramientas digitales nos refleja que hay mayor fatiga mental, mayor estrés continuo, una sensación de disponibilidad permanente y un agotamiento emocional”, explica Cristina Alonso, directora de Gestión y Desarrollo de Personas de Synergie.
Según los expertos, esta falta de desconexión favorece el aumento de las bajas por burnout y la rotación de personal.