La internacionalización universitaria se dispara tras la pandemia

Programas como Erasmus y la alianza RUN-EU impulsan la movilidad de los estudiantes y el retorno económico en las ciudades

Nacho Vicente

La internacionalización universitaria avanza de forma imparable tras el parón de la pandemia. Si bien la Unión Europea destaca al programa Erasmus como el principal nexo de unión entre ciudadanos, el abanico se ha ampliado con modalidades como la alianza RUN-EU o convenios específicos de cada centro.

Mientras la mayoría de instituciones mantienen un equilibrio entre alumnos enviados y recibidos, la Universidad de Salamanca (USAL) destaca como destino predilecto. Gracias a programas como las becas del Banco Santander, cerca de 800 estudiantes latinoamericanos eligen la ciudad cada año.

Beneficios más allá del aula

La movilidad no solo implica una nueva forma de enseñar; es una herramienta de crecimiento personal y económico:

  • Autonomía: Los alumnos salen de su zona de confort y ganan independencia.

  • Empleabilidad: Las empresas priorizan perfiles con experiencia internacional.

  • Impacto local: El turismo familiar y el consumo de los estudiantes dinamizan la economía urbana.