Pablo Rodríguez
El anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre el veto a las redes sociales para menores de 16 años ha abierto un intenso debate sobre su ejecución técnica. Aunque se busca implementar medidas de verificación efectivas, las opciones actuales enfrentan limitaciones legales y riesgos para la seguridad de los datos.
Entre las alternativas barajadas se encuentra el escaneo del DNI, una opción que Antonio Vallejo San José, CEO de ATL Abogados, considera "excesiva", ya que implica volcar datos sensibles como el domicilio o la fotografía. Del mismo modo, el uso de tarjetas bancarias facilitaría información financiera "inapropiada" para este fin.
La dificultad de la aplicación efectiva
El uso de datos biométricos también genera incertidumbre. Los expertos señalan que "hecha la ley, hecha la trampa", advirtiendo que los menores podrían utilizar redes VPN o registros falsos para eludir los controles. Además, estas medidas podrían entrar en conflicto directo con el Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea.
"Se contempla incluso la posibilidad de brechas de seguridad e incompatibilidades legales", advierten los especialistas ante la vulnerabilidad de estos instrumentos.
La Cartera Digital Beta como solución
Como alternativa, se plantea la Cartera Digital Beta, un sistema gestionado por autoridades europeas que acreditaría la mayoría de edad sin necesidad de ceder datos personales directamente a las plataformas. No obstante, el principal inconveniente es que este sistema aún no está operativo ni desplegado masivamente.
Sánchez ha subrayado que los ejecutivos de las plataformas podrían enfrentar responsabilidades penales si no implementan estas técnicas, una advertencia que, por ahora, deja más dudas que certezas en su aplicación real.