Las fiestas patronales han vuelto a llenar de vida a más de 350 municipios de Castilla y León durante los últimos días. La organización de estas celebraciones exige un notable esfuerzo presupuestario para las arcas municipales, donde la partida destinada a las grandes orquestas y a los festejos tradicionales alcanza con frecuencia los 60.000 euros en cada apartado.
A pesar de las transformaciones vividas en las infraestructuras festivas, elementos como los gigantes y cabezudos, las procesiones y las comidas populares continúan siendo el pilar central de las tradiciones locales.