La prevención de los grandes incendios forestales requiere una planificación constante en la gestión de la masa vegetal. Con este objetivo surge en la provincia de Ávila el proyecto PREVIBIO, una experiencia piloto centrada en el manejo sostenible de la vegetación que busca minimizar el riesgo de fuego mediante el pastoreo estratégico y la valorización de biomasa.
Integración de la ganadería y residuo cero
En el centro de las operaciones de este espacio piloto se sitúa una rebaño de cabras que aprovecha los restos vegetales procedentes de las labores de poda. A través de este sistema se consigue un modelo de residuo cero, dado que el material desestimado por los animales es retirado por empresas especializadas en jardinería para transformarlo en serrín o astillas. De acuerdo con las explicaciones ofrecidas por Natalia Torrecilla, técnico de proyectos de la Fundación Ávila, estos derivados se reutilizan posteriormente en la fabricación de pelets y fertilizantes naturales, cerrando así un círculo de aprovechamiento integral.
Cálculo de la huella de carbono y compensación de emisiones
Junto a la limpieza de la masa forestal, la iniciativa contempla un exhaustivo seguimiento del impacto ambiental generado por la propia actividad. Según ha detallado la representación de la Fundación Ávila, la metodología incluye el registro de la capacidad ganadera gestionada y el tonelaje de restos vegetales procesados, con el propósito de evaluar al término del proyecto la compensación real de emisiones hasta alcanzar un balance de dióxido de carbono neutral.
Metodología replicable a otras instituciones
La experiencia reúne a cuatro instituciones que colaboran activamente para fijar un protocolo de actuación estandarizado. El objetivo final consiste en transferir este marco de trabajo a otras entidades públicas y privadas para consolidar un modelo de gestión forestal sostenible a mayor escala.