¿Cuáles son los peligros de la inteligencia artificial en los juguetes?

Los riesgos emocionales y educativos de los juguetes inteligentes si no se supervisa su uso

Inma Mansilla
Los juguetes con inteligencia artificial están arrasando esta Navidad. Permiten una personalización casi total y prometen experiencias más interactivas, pero también plantean riesgos que conviene conocer antes de ponerlos en manos de los más pequeños.
 
Uno de los más demandados es el conocido como “Osito Poe”, un cuentacuentos tradicional al que se ha incorporado la inteligencia artificial para generar historias personalizadas. Un ejemplo del auge de este tipo de juguetes que, aunque pueden resultar más atractivos, esconden peligros añadidos.
 
A simple vista parece un peluche más, pero este oso escucha y responde a los niños gracias a la IA. “El juguete en sí mismo no es un peligro. Es la forma y el uso que se le da. Cuando la inteligencia artificial interactúa de forma impositiva, sin dar lugar a que el niño pueda imaginar, entonces empieza a ser negativa”, explica Isabel Muñoz Hernández, psicopedagoga.
 
Entre los riesgos detectados está el tipo de lenguaje o mensajes que puede transmitir el juguete. “En algunas ocasiones, empiezan a utilizar un lenguaje inapropiado o unos consejos inapropiados”, advierte la especialista.
 
Por ello, insiste en la importancia de conocer bien el juguete, pactar tiempos de uso y, sobre todo, supervisar siempre el juego. “No es un juego principal. No es como una construcción que dejas al niño y él solo puede jugar, inventar y ser creativo”, señala.
 
En estos casos, no es solo el juguete el que interactúa, sino la propia inteligencia artificial, que responde y genera una relación con el menor. “Un niño, cuando ve un oso, crea un vínculo afectivo. Si ese vínculo está relacionado con un objeto que parece que tiene sentimientos, el niño está creando un vínculo con algo que no es real y no sabe distinguir entre lo real y lo ficticio”, explica Muñoz Hernández, quien subraya que “lo importante es que el adulto cree el vínculo a través del juguete que sea”.
 
Los expertos recomiendan no dejarse llevar por la moda o la apariencia y elegir los juguetes pensando en qué valores y capacidades se quieren fomentar, porque, en última instancia, el desarrollo del niño es lo que está en juego.