Entre 244 originales, procedentes de 31 países, el jurado del XX Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma eligió el pasado noviembre 'Las voces encendidas', del abulense Carlos Aganzo, como merecedor del galardón. Este viernes, a partir de las 20.00 horas, el director de 'El Norte de Castilla' presentará en el Café España de Valladolid, rodeado de amigos en el escenario, un poemario donde reflexiona sobre "la pérdida de la inocencia, el nacimiento de la conciencia y el peso de la culpa".
"Pertenezco a una generación en la que nos han enseñado a sentirnos responsables de cuanto ocurre a nuestro alrededor: si el planeta va mal es por nuestra culpa, si nuestros padres no lo hicieron bien es culpa nuestra, si nuestros hijos no lo hacen bien es por nuestra culpa, si vivimos en una sociedad injusta o insolidaria también... Es un peso con el que caminamos todos los días, y muchas veces no nos resulta sencillo quitárnoslo de encima y ser mínimamente libres. Ése es el leitmotiv 'ideológico' del libro, que después tiene una costura musical o jazzística que le da unidad", explica Aganzo en declaraciones a Ical.
El volumen, reúne poemas inéditos que ha ido escribiendo a lo largo de la última década, aproximadamente. Versos con los cuales se reencuentra años después de haberlos creado, para transformarlos a su antojo, "tratando de conservar el sentimiento, el impulso o la frescura y la fuerza con la que se escribieron". "Yo escribo muchos poemas, sin pensar en que luego puedan formar parte de un libro, y cuando los reúno, busco aquellos que compartan algo similar. Al dar forma al libro retoco todo para unificar el estilo y que cada poema ofrezca una misma fuerza expresiva, para potenciar el mensaje todavía más", explica.
Poeta y periodista, pero por encima de todo escritor, Aganzo asegura que comprende sus dos vocaciones como "dos caras de una moneda", y asegura que la poesía le permite disfrutar de "una manera distinta de abordar y entender el mundo". "Sin esa visión poética, el mundo para mí sería muy difícil de interpretar y de soportar. La poesía te ayuda a mirar las cosas de otra manera, a descubrir todo aquello que está oculto, y eso al final te permite vivir de una manera distinta", argumenta.
"Para mí, escribir es un movimiento circular. Se escribe hacia adentro y hacia fuera. Un escritor que escriba sólo hacia fuera y se olvide de expresar lo que tiene dentro de él, no puede llegar a ser un buen poeta; y lo mismo le ocurre a un poeta que sea tan críptico que hable sólo y exclusivamente de él mismo, sin mirar lo que tiene alrededor", explica.
Es por ello que, entre sus versos, y junto a alguna cita a su querido Cortázar, se cuela una cierta denuncia social: "Creería que este mundo se redime, aun a pesar de tantas vanidades", escribe. "La denuncia no es el objetivo fundamental de la poesía, pero es inevitable rebelarte contra muchas de las cosas que ves que están sucediendo y que no te gustan. Esa actitud la comparte con el jazz, un movimiento puramente artístico, de expresión interior, pero con una carga de rebeldía y de denuncia muy importante", señala.
Cita en el Café España
Y son precisamente atmósferas de jazz las que impregnan el tono del conjunto, y las que marcarán la presentación del viernes en el Café España de Valladolid, donde abrirán la velada Fermín Herrero y Angélica Tanarro, encargados de la presentación, que darán paso a lecturas de José María Muñoz Quirós, Ana Agustín, Mario Pérez Antolín y José Pulido. Además, el propio Aganzo protagonizará una suerte de 'jam session' acompañado por el dibujante y músico de jazz Naiel Ibarrola. Así, leerá varios de sus poemas mientras se proyectan ilustraciones del joven bilbaíno, que también le acompañará al piano en directo.
"Para mí, la poesía sobre todo es amistad; si escribimos es para tener amigos y para estar siempre cerca de ellos. Que me presenten amigos de Valladolid, y que vengan amigos de Ávila y de Bilbao para hacer un poquito de jazz es maravilloso. Compartir con los amigos lo que haces y lo que escribes es lo más grato que existe", valora el escritor, que confía en poder compartir con ellos y con el público mañana "una pequeña celebración, íntima, porque la poesía siempre es en pequeño formato".