Las tendencias en juguetes ya no se dirigen solo a los más pequeños. Esta Navidad, el coleccionismo se abre camino y conquista también a los adultos, con propuestas cada vez más variadas que llenan las estanterías de las jugueterías.
La oferta es amplia y diversa, desde los juguetes más clásicos hasta opciones más curiosas, como grandes insectos teledirigidos. Sin embargo, uno de los productos que más furor ha causado este año ha sido la nevera de Mini Brands en miniatura, una pieza claramente orientada al coleccionismo. “La nevera de Mini Brands de miniatura, que son coleccionismo para las niñas y niños”, explica Rubén de Juan, juguetero.
Las muñecas también han dado el salto a objeto de colección y cada vez son más los adultos que las buscan. Aun así, los grandes clásicos siguen manteniéndose entre los más demandados. “El que se está llevando la partida es LEGO. También hay muchas piezas de coleccionismo, como las flores o productos de alta gama, como coches, por ejemplo el Ferrari”, señala de Juan.
Otro fenómeno destacado son los Funko, que siguen despertando auténtica pasión entre públicos de todas las edades. “Una verdadera locura. Ha habido licencias muy fuertes, como K-pop, Stranger Things o el anime, y da igual la edad. Funko abarca una amplia gama final de clientes”, añade el juguetero.
A estas tendencias se suman influencias asiáticas que llegan incluso en forma de comida de juguete, productos que también destacan en las estanterías y refuerzan la idea de que, esta Navidad, jugar y coleccionar no tiene edad.