El cereal en Castilla y León firma una de las peores campañas de los últimos años

Las complicaciones climáticas hunden la producción estimada a los 6,2 millones de toneladas frente a los 11,2 del año anterior

Cristina Carro

La campaña de recogida de cereal en Castilla y León encara su recta final confirmando los peores presagios para el sector. Las anomalías climáticas registradas desde el mes de mayo han provocado que los rendimientos en la mayor parte de las explotaciones se sitúen muy por debajo de las medias habituales, convirtiendo este año en uno de los más complejos y negativos que recuerda el campo castellano y leonés.

Caída drástica de la producción.

Los datos que maneja el sector reflejan la gravedad de la situación. La estimación global para la comunidad se sitúa en los 6,20 millones de toneladas, incluyendo el maíz, lo que supone un drástico descenso frente a los 11,20 millones recogidos el año pasado. Zonas tradicionalmente muy productivas como Salamanca, Ávila y Segovia se han visto gravemente perjudicadas por la falta de lluvias en el tramo final del ciclo. Asimismo, en provincias como León la cosecha se ha llegado a adelantar hasta un mes respecto a sus fechas habituales.

La incertidumbre de los mercados y los costes.

A pesar de que el contexto geopolítico actual, los problemas en los estrechos de exportación y el cambio euro-dólar están empujando los precios del mercado internacional al alza, las cuentas siguen sin cuadrar en el campo. Los agricultores afrontan la próxima sementera con extrema cautela debido a unos costes de producción disparados que diluyen cualquier atisbo de rentabilidad de esta campaña.