El informe técnico de la Guardia Civil confirma que un foco situado a nivel de suelo causó el incendio de la casa rural de Tordómar en la que fallecieron seis miembros de una misma familia, después de que se produjese una combustión tras entrar en contacto con un cojín de espuma, según informaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.
La juez del Juzgado de Lerma ha recibido el informe técnico de la Guardia Civil (Departamento de Investigación de Incendios-Labor Criminalística) que concluye que la causa del incendio "fue el calor desprendido por un foco de iluminación situado a nivel de suelo que entró en contacto con un cojín -de espuma de poliuretano- que lo cubría en su totalidad hasta quemarlo".
Las mismas fuentes confirman que la chimenea de la estancia actuó como efecto chimenea propagando el incendio. Conocido el informe, la jueza acordará alguna diligencia más antes de resolver si hay responsabilidad en el incendio, y por parte de quién, o si se trata de un accidente.
Las inspecciones oculares practicadas por la Guardia Civil en la casa rural de Tordómar (Burgos) reforzaron pocos días después del suceso, la hipótesis de que el incendio fuera producido como consecuencia de la irradiación directa de calor originada por una lámpara sin apagar sobre un sofá de plástico.
La Guardia Civil presentó hace casi dos meses las primeras diligencias instruidas sobre suceso ocurrido durante la madrugada del pasado sábado, 22 de febrero, en el que a consecuencia de un incendio ocurrido en una casa rural de Tordómar fallecieron seis personas y resultaron heridas seis más, todas ellas de un mismo núcleo familiar.