Las previsiones de empleo para los meses estivales en Castilla y León apuntan a la celebración de más de 55.000 nuevos contratos. Esta cifra representa un incremento del 10% en comparación con el mismo periodo del año anterior. El repunte de la contratación se registrará en las nueve provincias de la comunidad, teniendo una mayor incidencia en Valladolid, Palencia y Burgos.
Perfiles demandados y opción de permanencia
La hostelería y el turismo se mantienen a la cabeza de la demanda con vacantes para camareros, ayudantes de cocina y jefes de sala. Paralelamente, el mercado requiere la incorporación de repartidores, mozos de almacén y operarios para las industrias de la alimentación y la automoción. Parte de estas contrataciones presentan perspectivas de continuidad para convertirse en empleo permanente.
Dificultad de contratación y cambio de paradigma
La campaña comercial convive con la dificultad de los sectores hostelero, industrial y de oficios para cubrir ciertas posiciones debido a la falta de perfiles cualificados. Esta coyuntura ha invertido las dinámicas de selección tradicionales: las condiciones ya no son fijadas unilateralmente por las empresas, sino que los profesionales tienen la capacidad de elegir la compañía en la que desean trabajar, un factor que trasciende las condiciones económicas.