ENERGÍA NUCLEAR

El Gobierno central da un giro de 180 grados en su política antiatómica

  • El Consejo de Ministros aprueba una reforma para que las instalaciones puedan superar los 40 años
  • Este cambio no afecta a la central de Garoña, ya que el cierre se decidió en verano

Rubén de Vicente
El Gobierno central ha dado un giro de 180 grados en su política antiatómica. Esta semana, el Consejo de Ministros ha aprobado una reforma para que las instalaciones puedan superar los 40 años de funcionamiento. Este cambio no afecta a la central de Garoña, ya que el cierre se decidió en verano.

Por otra parte, el Consejo de Ministros ha aprobado la convocatoria para elegir al municipio que albergará un almacén temporal de residuos radioactivos.

Mucho tiene que torcerse el camino que se ha marcado el Gobierno para que la central Nuclear de Santa María de Garoña no eche el cierre en 2013, cuando haya cumplido 42 años en funcionamiento.

Seis meses después del anuncio de la clausura, Moncloa modifica la legislación para poder alargar la vida de estas instalaciones. El resto de centrales españolas podrán optar a una bifurcación para evitar pararse en el semáforo en rojo al cumplir los 40.

El Ejecutivo mete la marcha atrás pero se reserva la última palabra en el Consejo de Ministros para alargar la vida de las centrales un tope de diez años, y tendría que mantenerse más de una década en el poder para pronunciarse.

La próxima central en cumplir 40 años es la de Almaraz I, y lo hará en 2021.

A la vez que esta nueva normativa, el Gobierno ha aprobado la construcción de un almacén de residuos radioactivos cuyo emplazamiento se decidirá en tres meses.

Una de sus posibles ubicaciones es la localidad burgalesa de Merindad de Cuesta Urría.

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