DISCURSO SOBRE EL ESTADO DE LA UNIÓN

Obama propone la mayor congelación del gasto desde tiempos de Eisenhower

  • Apela a la épica de la carrera espacial contra la URSS para que China no arrebate a Estados Unidos la hegemonía mundial
  • La economía y la lucha contar el paro centrarán la parte final de su legislatura

Rubén de Vicente

"Hace medio siglo, cuando los soviéticos se nos adelantaron en el espacio con el lanzamiento de un satélite llamado Sputnik¸ no teníamos ni idea de cómo íbamos a llegar antes que ellos a la Luna". El presidente de Estados Unidos Barack Obama ha pedido en su Discurso sobre el Estado de la Unión que regrese ese espítiru de la carrera espacial contra la URSS en plena Guerra Fría.

Ahora ha de revivir mirando más abajo que la órbita, en la tierra, donde Washington ha de pugnar con China, cuya economía le pisa cada vez más de cerca los talones en su ascenso hacia la hegemonía mundial.

Un lustro de congelación

Con el ejemplo de los esfuerzos de Neil Amstrong y compañía para adelantar a los rusos Obama ha arengado a su país en su Discurso sobre el Estado de la Unión. Para que esta vez el cohete no acabe estrellado y pueda repetir mandato, sabe que en lo que le queda de legislatura ha de salvaguardar su economía.

"Por eso, esta noche, propongo que, a partir de este año, congelemos el gasto interno anual durante los cinco próximos años", ha anunciado, "eso reduciría el déficit en más de 400.000 millones de dólares durante los próximos 10 años y recortaría el gasto proporcional de nuestra economía, al nivel más bajo desde que Dwight Eisenhower fue presidente (1953-61) ".

Boehner, ejemplo del sueño americano

Además de apretar un agujero más en el cinturón, ha priorizado las comunicaciones como la llegada del tren de alta velocidad y ha tendido la mano a grandes acuerdos con los republicanos. Esta ha sido la primera vez que ha tenido a uno de ellos, John Boehner, a su espalda en el estrado como presidente de la Cámara, cuya trayectoria ha alabado en su intervención.

"El sueño es que alguien que comenzó limpiando el suelo en el bar de su padre en Cincinnati pueda presidir el Congreo de la mayor nación de la Tierra", ha asegurado Obama con un aura de patriotismo que también ha centrado la parte final de su alocución."Por muy polémica, frustrante y caótica que pueda ser a veces nuestra democracia, sé que no hay aquí una sola persona que estuviera dispuesta a cambiarse por ningún otro país del mundo".

Ese patriotismo habrá de servir a Obama para aunar esfuerzos de propios y extraños tras el batacazo electoral que sufrió en las legislativas de noviembre y que le obliga a pactar buena parte de sus medidas con el Partido Republicano. Con ellos ha de levantar la economía y sobre todo conseguir reducir el desempleo, que ronda el diez por ciento de la población, si quiere repetir mandato en la Casa Blanca tras los comicios de 2012.