Dolorosa derrota la cosechada esta tarde por el Club Deportivo Mirandés en un Rico Pérez que pedía a los suyos la salvación matemática de su equipo, con tres puntos definitivos para la permanencia. Una primera parte de control rojillo con llegadas certeras, que bien pudieron significar la ventaja para los de Pouso, precedió a un segundo periodo, más físico en desarrollo del juego, y repartido en posesión y ocasiones, que mantuvo la igualdad hasta el último minuto. En las postrimerías del encuentro, una jugada fortuita permitió a Portillo marcar el gol de la victoria.
El encuentro comenzó a buen ritmo y con dos equipos resueltos a no especular en una tarde trascendental para los intereses de ambas escuadras. Primeros minutos de tanteo que planteaban a dos conjuntos de pocas transiciones, en constante búsqueda de la salida por extremos, y con incorporación de numerosos efectivos a posiciones de ataque en llegada. Las ocasiones más claras corrieron en este periodo de lado rojillo, primero con una llegada de Alain al área pequeña que Cabrera desbarató impidiendo el disparo, y después, la más certera, en un disparo de De Cerio desde medio campo que Falcón enviaba a córner con gran estirada.
Dominio rojillo en lo que a llegadas se refiere, frente a un Hércules CF bien dirigido por Bedia en la medular, y con participación activa en salida y ruptura de Braulio, Portillo, y sobre todo, Eldin, la mayor amenaza albiazul en las salidas al contragolpe. El equipo rojillo, ordenado en el repliegue, dominaba hasta el momento las arrancadas herculanas con buenas ayudas de la línea de medios, sin descuidar la frecuencia de llegadas, como demuestra la jugada del remate a la media vuelta de De Cerio que, rondando el minuto 24 de la primera parte, salió rozando el poste derecho de Falcón.
Mejor el Mirandés en una primera media hora en la que el rigor táctico en coberturas y la mucha movilidad de los puntas rojillos para la salida en largo, complicaba la construcción más pausada de los de Quique Hernández. Buena presión tras pérdida, y efectiva ocupación de espacios que mantenían el control de los ritmos de partido del lado visitante. Un largo envío de Koikili quedaba a pies de Mújika que cedía para que Martínez engatillara un disparo que, de nuevo, salvaba la defensa alicantina.
Con la primera parte a punto de concluir, Portillo gozaba de una gran ocasión en el mano a mano frente a Goitia, que el cancerbero rojillo supo resolver a la perfección lanzándose a pies del punta para evitar el primero de la tarde. Concluía el primer periodo con un repunte en la iniciativa por parte del Hércules CF, debido en gran medida a la actividad de Redondo y Cortés por banda derecha, aunque siempre por debajo de un Mirandés más llegador, correoso e incisivo en la ejecución de su fútbol directo.
La segunda mitad arrancaba con dos acercamientos gemelos por parte de ambos bandos, Pablo y Portillo, tras pase interior, buscaron el tanto en sendos remates rasos que obligaron a los guardametas a emplearse a fondo para mantener la igualada. El Hércules CF, más activo en la reanudación, adelantó líneas situando laterales y pivotes siempre en superioridad en franja medular, procurando con ello la acumulación de sus hombres de ataque siempre cercanos a la línea de centrales. El Mirandés por su parte, concentró esfuerzos en materia posicional, aumentando un punto el sistema defensivo, con De Cerio en punta de ataque para la búsqueda de envíos largos a espalda de Pamarot.
El encuentro incrementó su faceta aérea en esta segunda mitad, sobre todo por parte de un Hércules afanado en ganar la partida a través del dominio de los balones cruzados al área rival. En una de las ocasiones más claras del encuentro, Sardinero sirvió desde la derecha un centro medido a Portillo que, con todo para lograr el tanto, rematara fuera desde el interior del área pequeña.
Menos elaboración y como consecuencia, mayor necesidad de presencia en posiciones de remate. Pouso dio por ello entrada a Suárez en lugar de Pablo, restando desborde por banda a la salida del equipo, pero aumentando la capacidad asociativa cerca de la punta de lanza.
El juego continuó aumentando su parcela física y era Cabrera quien , a envío largo del recién incorporado Rosas, conectaba un cabezazo en boca de gol que Goitia lograba atajar a bocajarro cuando el Rico Pérez ya cantaba gol. Momentos de mejoría de un Hércules peligroso con amplitud de campo por carril exterior, y criterio en la combinación interna con la interacción de sus mediocentros.
El partido continuaba en ida y vuelta, y los robos y salidas rápidas buscando la incorporación en segunda línea se sucedían en ambos conjuntos. El Hércules CF buscó con ahínco la ventaja a través de balón parado, pero los rojillos mantuvieron su orden en retaguardia para abortar todas las opciones. Con unos minutos finales de igualdad y dura pugna táctica, parecía terminar un encuentro que si bien pudo haber caído del lado visitante en la primera parte, concluía en un final trepidante de poder a poder. En tiempo de descuento, tras un choque entre Morán y Cabrera, en el que el punta quedó tendido aturdido sobre el terreno de juego, Peña optó por colgar el esférico, encontrando a Portillo quien, con fortuna en el remate, consiguió el definitivo uno a cero.
Golpe para las aspiraciones de un Mirandés superior en el primer periodo, y premio para un Hércules que se pudo beneficiar de una jugada polémica, y de su fe en la victoria hasta el final, para conseguir una victoria decisiva de cara a la permanencia en Segunda División.
Hércules: Falcón, Cortés, Pamarot, Cabrera, Peña, Paglialunga, Redondo (Sardinero, m. 46), Edu Bedia (Mario Rosas, m. 67), Eldin (Nacho González, m. 46), Braulio y Portillo.
Mirandés: Goitia, Iribas, Caneda, Corral, Koikili, Ruper, Martínez, Mujika, Pablo (Sergio Suárez, m. 65), Alain (Muneta, m. 74) y Díaz de Cerio (Morán, m. 81).
Goles: 1-0, m. 92: Portillo.
Árbitro: Bikandi Garrido. Amonestó por el Hércules a Edu Bedia (m. 37), Cabrera (m. 64), Braulio (m. 68), Nacho (m. 78) y Pamarot (m. 85); por el Mirandés a Sergio Suárez (m. 73) y Martínez (m. 76).