El Numancia consiguió un buen punto en su visita a Ponferrada en un partido disputado de poder a poder entre dos equipos que querían los tres puntos a toda costa. El Numancia fue mejor en la primera mitad, si bien fue en la segunda cuando llegaron los goles. Bedoya adelantó a los sorianos, pero dos minutos más tarde el cuadro berciano consiguió la igualada que resultó definitiva. Obligado a reestructurar la defensa por la baja por sanción de Juanma, Machín aprovechó para dar un aire diferente al equipo. Isidoro se situó de lateral derecho, Regalón volvió al eje de la zaga junto a Jaio y Bonilla ocupó el lateral zurdo. Bedoya recuperó sitio en el once inicial formando pareja con Antonio Tomás, pero soltándose mucho más en ataque y mezclando con Julio, Del Pino, Cedric y Natalio. Esa movilidad ayudó al Numancia a tener un fútbol mucho más fluido y a llegar con alegría al área rival, según informa la página web del club soriano.
Los sorianos se aproximaron en innumerables ocasiones a los dominios de Santamaría y aunque no estuvieron acertados en la finalización y tampoco en el último, dieron constante sensación de peligro desde la grada. También el equipo numantino gozó de al menos cuatro saques de esquina para explotar la faceta de la estrategia, pero ahí si se notó la ausencia del poderío rematador de Juanma, goleador en las últimas jornadas. Tras una notable y vistosa primera parte, con un Numancia dominador y queriendo siempre la pelota, el segundo acto comenzó bajo las mismas sensaciones. Tras sacar tres saques de esquina casi de forma consecutiva, Bedoya adelantó al Numancia en el marcador en una jugada en la que participaron Julio, Bonilla, Jaio y Bedoya, que remató en el segundo palo a las mallas. La buena imagen del equipo numantino se refrendaban en el marcador con el primer tanto del centrocampista rojillo en lo que va de temporada. Pero apenas le duró la alegría al equipo de Machín dos minutos. Julio se complicó la vida donde nunca hay que hacerlo y Yuri lo aprovechó consiguiendo la igualada en el minuto 56 de partido.
Quedaba media hora de partido y el ritmo era trepidante. Los dos equipos se dejaron el alma en busca del gol que les diera la victoria. La Ponferradina porque todavía lucha por meterse entre los seis mejores para buscar el ascenso, y el Numancia para certificar de una vez por todas la permanencia en la categoría. Con partidos como éste el equipo soriano seguirá en Segunda muchos años.