Un socavón obliga a detener un partido de fútbol en Cebreros

Jugadores y técnicos tuvieron que utilizar escombros y bloques de hormigón para tapar el agujero y poder reanudar el encuentro

Roberto Ponce

Dicen que en un partido de fútbol puede pasar de todo. Y en Cebreros, Ávila, han sido testigos de ello. Un encuentro de la Regional de Aficionados tuvo que detenerse después de que el césped se hundiera y apareciera un socavón en pleno terreno de juego. Una situación tan insólita que fue necesario recurrir a material de obra para poder continuar.

La Cebrereña recibía al Astudillo en el campo Mancho Ángel Sastre, en la quinta jornada de liga. El estado irregular del césped ya era conocido, pero nadie esperaba lo que iba a ocurrir. Nada más comenzar la segunda parte, un jugador visitante avisó al árbitro de que había un agujero en el terreno de juego.

Y ahí comenzó una reparación de urgencia de lo más peculiar. Pepe García, entrenador de la Cebrereña, apareció con cascotes, al igual que Titi. Pedro llegó a introducir el brazo casi hasta el hombro para comprobar la profundidad del socavón. Después llegaron más carretillos y hasta bloques de hormigón. El dorsal número dos, acostumbrado a trabajar en la construcción, se arrodilló para ayudar a tapar el agujero.

Jugadores y miembros de ambos equipos colaboraron para solucionar el problema y conseguir que el balón volviera a rodar. El socavón, de dimensiones considerables, volvió a poner de manifiesto las deficiencias de un campo cuyo estado ya era conocido.

El Ayuntamiento de Cebreros tiene previsto que el nuevo campo esté construido a finales de 2027. Mientras tanto, y después de varios minutos de trabajos improvisados, el encuentro pudo reanudarse.

Y, por cierto, también hubo fútbol. La Cebrereña terminó imponiéndose por un gol a cero, con un tanto en el tiempo añadido.

Una victoria para los verdiblancos en un partido que será recordado, sobre todo, por un inesperado protagonista: un socavón en mitad del césped.