España consume 50 millones de kilos de pistachos al año pero apenas produce medio millón, un déficit que los agricultores de Castilla y León quieren aprovechar.
Después de que en Medina del Campo se abriera la brecha para este cultivo, ahora una cooperativa de Cebreros, en Ávila, busca en este fruto seco un futuro viable para sus tierras. La primera plantación comenzará en el mes de febrero.
Desde el año 2008, la cooperativa Pistacyl ha estado experimentando en Valladolid con un plantón de árbol de pistacho que se adaptara al suelo y al clima de Castilla y León.
Aunque procede de oriente, es una especie dura que convive con las heladas y el calor. Ahora los agricultores comienzan a interesarse por él. Este terreno de Cebreros albergará una plantación, una apuesta que convence a los inversores por su bajo coste de mantenimiento, una hectárea supone entre 300 y 500 euros al año.
El fruto se emplea tostado en aperitivos, pero también tiene salida en la industria farmacéutica o energética. Los promotores abulenses tienen la intención de hacer una especie de academia del pistacho, donde resolver todas las dudas de los futuros agricultores.
Hasta dentro de cuatro años no se podrá empezar a dar a salida a los pistachos de Cebreros, pero la previsión de viabilidad invita a la valentía.