Cocina de kilómetro 0: vanguardia y naturaleza en los bosques de Castilla y León

Cocineros de la comunidad rompen los moldes tradicionales al incorporar piñas verdes, cortezas y hierbas silvestres a la alta gastronomía

Ángel Sastre

La alta gastronomía en Castilla y León está experimentando una transformación hacia los orígenes a través de la denominada cocina de kilómetro cero. Varios chef de la comunidad han optado por prescindir de los circuitos convencionales de abastecimiento para convertir el entorno natural en su principal despensa, recolectando ingredientes poco habituales directamente en los bosques y zonas agrícolas de la región.

En establecimientos como La Botica de Matapozuelos, la jornada comienza con la recolección silvestre de piñas verdes, cortezas y plantas aromáticas. Estos elementos son procesados mediante técnicas innovadoras; por ejemplo, la extracción del jugo de la piña verde aporta un nivel de acidez y astringencia similar al del limón, abriendo nuevas posibilidades en la elaboración de ensaladas de hierbas y setas dentro de la cocina contemporánea.

Esta apuesta por la sostenibilidad combina la recolección en el pinar con un huerto propio situado en el propio restaurante, donde conviven hortalizas tradicionales con especies silvestres cultivadas. Esta filosofía ha sido reconocida con una estrella Michelin, una estrella verde Michelin a la sostenibilidad y dos soles Guía Repsol, galardones que sus impulsores entienden como un reflejo del trabajo diario y no como una presión externa.